Soy música, fogón de poesía, luminosa oscuridad, palabra, esencial melodía. Soy el que observa y no el observado. Shiva y Tonatiuh son el uno.
miércoles, 23 de octubre de 2019
Fuimos fantasmas
~
'El cuerpo no es más
que un medio temporalmente
visible'
Amado Nervo.
Este día, en particular, me siento ausente como si Cortázar y
Borges hubieran muerto y estuviera celebrando el duelo de
ambos; con 63 pesados años en la espalda, las piernas, en las
canas del bigote y de idas y venidas al médico, y me sentara
con los pies con un cojín debajo, por esto de las escamas de
anfibio que me van cubriendo de a poco.
Si, estoy reflexivo y místico; derrames tóxicos en el agua del fregadero,
azufre de divina 'comedieta' de desposeído frente a un televisor
(en negro cromático cancelado.)
Estoy pensando en escribirle a estos dos grandes, como un ejercicio de fuga. No los conozco mas que de letras; por esa causa, somos íntimos.
Mi estado es 'blue', me lo dice la imagen del espejo, debo ser sincero: hace
dos encarnaciones fui negro y mi amigo Oscar Molina
(Lo tienen que conocer), también. Eran los 40'en Chicago y tocábamos
en la 700 S. Wabash Ave, Illinois, justo donde treinta años
después, Buddy Guy montara su Lounge Bar.
Molina y yo callejeábamos, él leía poesía y yo, la armónica y
gritaba o intentaba cantar.
La verdad éramos pobres, muy pobres, buscábamos un 'blanquito' mecenas que soltara los dólares y terminara con nuestra miseria y orfandad. Pues, dimos en el 'blanco':
ambos grabamos y ganamos mucho dólar y mujeres.
Para no alargar la historia y no abusar de su tiempo, le doy un vuelco brutal: ambos morimos de cirrosis y fuimos fantasmas cien años
P.D.
Mi nombre fue Walter, Little Walter y el de Oscar, Son House.
martes, 22 de octubre de 2019
Caí como lágrima en la Tierra Baldía de T. S. Eliot.
"Dejé a la deriva del viento el jacinto que pusiste en
mi mano muerta".
Cómo es que brotó agua de ambos ojos cuando estío
había.
Soles luteranos deshacían las nubes que tu Dios plantó
en el cielo comunal.
"El hombre ahorcado murió de sed", y yo, le ofrecí mis
lágrimas que, por cierto, desdeñó".
Escaleras lujosas dirigidas a las altas ciudades oscurecidas;
sin candelabros son, lugar para las lúgubres almas.
No tiene sentido vivir para una humanidad ya muerta cuya
queja es ¡Ay, vida, no socaves mi fortaleza!
Son cadáveres los gobernantes ideologizados a punta del
zapapico millonario.
La arena planetaria orbitada por moscas salidas del eructo
de las hembras que decidieron comer a sus críos, también se sumaron a los
fuegos del Apocalipsis.
"<¿Qué es ese ruido?>"
El viento bajo la puerta.
<¿Qué ruido es ese ahora? ¿Qué hace el viento?>
Nada nuevamente nada.
<¿No?>
JC
lunes, 21 de octubre de 2019
domingo, 20 de octubre de 2019
viernes, 18 de octubre de 2019
(segundo hogar).
En la cama contigua un ángel anciano sufre el
cercenamiento de ambas alas.
El hospital público de pabellones blancos, alberga
el invierno de una morgue en sus camas y paredes.
Un tosedero recorre las noches como una marejada
que casi alcanza el temporal.
Yo cargo, entre corazón y pulmón, un coágulo de lava
negra que, si al menor estornudo se rueda, adiós al
planeta.
JC
En la cama contigua un ángel anciano sufre el
cercenamiento de ambas alas.
El hospital público de pabellones blancos, alberga
el invierno de una morgue en sus camas y paredes.
Un tosedero recorre las noches como una marejada
que casi alcanza el temporal.
Yo cargo, entre corazón y pulmón, un coágulo de lava
negra que, si al menor estornudo se rueda, adiós al
planeta.
JC
jueves, 17 de octubre de 2019
Es verdad que apilas tabiques de tristeza
al escribir el poema.
Y es conciso el sentimiento que derrama
la historia silenciosa que éste obsequia.
Es como haber leído la palma de la mano;
cohabitado en el mismo lecho del lector.
Haber soñado los sueños de su esposa,
y soportado las pesadillas de sus chicos.
La rebeldía sigue inmune a los berrinches
de esa joven alma: tabla rasa untada a una
idea como vaselina para el pelo.
¡No!
Las ciudades ya fueron incendiadas y la
sangre oxidó los muros y los vidrios antes
de ti.
Te ampare de la muerte prematura los
espíritus que canas peinan.
Te cuiden los locos del Psiquiátrico al
cubrirte el rostro y rayar paredes.
Serás una tea humana iluminando la noche.
JC.
miércoles, 16 de octubre de 2019
Dedicado al Infame Miguel Ángel Mancera.
Buen día. Comparto
La memoria de mis manos, tan sutil, tan gacela en salto.
Recuerdo que se levanta como diamantina en el cielo
de nuestra ciudad siniestrada.
Amemonos de entre el polvo del ladrillo roto, de los queridos
cuerpos que están, pero no son.
El rescate fue de almas atrapadas: mariposas que se desprendieron
de sus vasijas astilladas.
Uno ignora ciertos misterios que de saberlos nos enloquecerían.
Las trabes no soportaron el peso de la ilusión y cayeron sobre
la valiosa vida; sobre la muerte pequeña, la muerte niña que aun canta encima de las camas deshuesadas.
Pero la memoria se volvió una profunda voz que increpa, que reclama al ademán perverso que no anudó firme los pilares y muros de carga.
Ellos, los asesinos de corbata floreada, se hicieron de la vista gorda
por billetazos para el whisky fino.
Son ellas quienes soslayaron la vida y construyeron techos de muerte.
Son ellos los que deben vidas. Son ellos los que vendieron el cartón
caro.
¡Somos, una vez más nosotros, los que exigimos justicia!
JC
Buen día. Comparto
La memoria de mis manos, tan sutil, tan gacela en salto.
Recuerdo que se levanta como diamantina en el cielo
de nuestra ciudad siniestrada.
Amemonos de entre el polvo del ladrillo roto, de los queridos
cuerpos que están, pero no son.
El rescate fue de almas atrapadas: mariposas que se desprendieron
de sus vasijas astilladas.
Uno ignora ciertos misterios que de saberlos nos enloquecerían.
Las trabes no soportaron el peso de la ilusión y cayeron sobre
la valiosa vida; sobre la muerte pequeña, la muerte niña que aun canta encima de las camas deshuesadas.
Pero la memoria se volvió una profunda voz que increpa, que reclama al ademán perverso que no anudó firme los pilares y muros de carga.
Ellos, los asesinos de corbata floreada, se hicieron de la vista gorda
por billetazos para el whisky fino.
Son ellas quienes soslayaron la vida y construyeron techos de muerte.
Son ellos los que deben vidas. Son ellos los que vendieron el cartón
caro.
¡Somos, una vez más nosotros, los que exigimos justicia!
JC
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