lunes, 16 de septiembre de 2019

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Sentarse en el cielo (una nube en forma de silla);
la mente condensada pronto llueve sobre tu yo
agazapado.
Arriba es realmente abajo y tus zapatos están
desacordados. No, como loco, si como loco.
Tú eres el infierno, (todo pecador lo dice).
Se deshace  en serpientes, tu cabello repta
en el yermo de los sueños mundanos.
Y ¡mírate orando! ¡óyete  resoplando!
Eras (fuiste) el marido de todas, la esposa de todas.
Ahora, en el fango de este presente: tú vestido de flores
 y las medias, colgando en el clóset.

JC

domingo, 15 de septiembre de 2019


"Tres citas incumplidas con la muerte".

Después del documental  "José cruz , a diez metros
del infierno",
del cieneasta, Leobardo Jacob Lechuga, y del libro
biográfico, "Voy a morir', del escritor y periodista,
Juan Pablo Proal, continúa: "Tres Citas incumplidas con
la muerte", ahora en etapa de creación.

A partir de la tremenda experiencia de haber compuesto
las canciones del "Voy a morir", siguió una etapa más densa
 en mi salud (como si repitiera hasta el cansancio ese fúnebre mantra: "Voy a morir".),
pero no, no fue así:
una forma de enfrentar el deterioro de los órganos de este
cuerpo,
 y su inminente disfunción y cercanía con la muerte, fue
meditar sobre ésta como un ejercicio de liberación de las
carnes y su desapego: "nunca la Martirología de Cruz", con
la que algunos fans se burlaban.
Trabajo en ello mientras doy talleres y conciertos gracias a las
impostergables terapias y este corazón inquieto, que está en la lucha.

Blues y luz.
José Cruz.




"Tres citas incumplidas con la muerte".

Después del documental  "José cruz , a diez metros del infierno",
del cieneasta, Leobardo Jacob Lechuga, y del libro biográfico, "Voy
 a morir, del escritor y periodista, Juan Pablo Proal, continúa: "Tres Citas incumplidas con la muerte", ahora en etapa de creación.

A partir de la tremenda experiencia de haber compuesto las canciones del "Voy a morir", siguió una etapa más densa en mi salud (como si repitiera hasta el cansancio ese fúnebre mantra: "Voy a morir".),
pero no, no fue así:
una forma de enfrentar el deterioro de los órganos de este cuerpo,
 y su inminente disfunción y cercanía con la muerte, fue meditar sobre ésta como un ejercicio de liberación de las carnes y su desapego: "nunca la Martirología de Cruz", con la que algunos fans se burlaban.
Trabajo en ello mientras doy talleres y conciertos gracias a las
impostergables terapias y este corazón inquieto, que está en la lucha.

Blues y luz.

José Cruz.



sábado, 14 de septiembre de 2019


Llueve,
             ,

               ,

               ,
       
               I
           
                 I

                   I

                       II

                         III

                              III

                                  III

                                      IIII
                                            IIIIII...
JC

viernes, 6 de septiembre de 2019

Reparar.

No un auto inservible.
Ni siquiera la chapa de la puerta.
Reparar todo lo que dañaste.
Sin pretextos ni mentiras "buenas".
¿En qué te haz convertido por no perdonar?
El dolor sigue ahí, inamovible, soterrado,
creciendo como un monstruo  devorador de
energía que tú alimentas inconscientemente.
Enmendar el daño causado exige de honestidad
contigo mismo; es un ejercicio difícil porque ni
siquiera lo haz considerado importante en tu
vida.

JC

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Infarta a la noche su propia oscuridad.
Ese tejido 'Oro negro' es nuestra humanidad
más franca, irremediablemente,sombría.
Inventamos la noche cuando sólo día había.
Es nuestra maldad, esa que negamos, según,
para ser felices porque vivir es una molestia.
El mismo respirar es fastidio.
La noche fue nuestra primera víctima.
También
Los asesinatos
son nuestros.

JC





martes, 3 de septiembre de 2019


Dias, tardes, noches en el núcleo de la viscosa soledad.
El tejado es el mismo: bloques esponjosos de nubes grises
y sucias.
Ya es común que el sol arroje sus flemas que derriten los
rostros, los brazos como masilla.
Bronceado gratuito es un decir: de cáncer de piel, y del alma,
ni hablamos.
A veces, lo único que sé hacer, es soplar mi armónica y agitar
a los  perros para que aúllen toda la maldita madrugada.
(he visto arder sus ojos rojos de lobo primitivo, y hermanarse
con la manada de las azoteas contenidos por cercos de poderoso
hierro.)
Vivo al día en una casa que no es mía: vivo la futura muerte que
juega a ser de juguete.
Pero cuando oigo la voz de este cuerpo, siento la húmeda tierra
negra cerca, muy cerca.
¿Que ya viví lo suficiente para que la hacienda me arrebate el sostén
de la cuenta bancaria mordisqueada por los impuestos?
¡Entendí, hace unos ratos, el cobro de uso de suelo por ocupar este
espacio vital!

¡Un tanque de Prana, pero ya!

Yo que mordisqueé los cartílagos de los ángeles; yo que me hice
un caldo  de pellejo de Diablo, no vomité  la suficiente santidad y
me intoxiqué con una insignificante briznita  azufrosa.

"Cada momento de vértigo es un pequeño infarto cerebral ";
cuando el médico te sorraja esa sentencia, un silencio negro se
teje solo en tus labios y enmudeces por años.
Por esto escribo con los labios dormidos y...
no me queda más que,
cerrar los ayeres y los ojos y esperar.

JC