viernes, 12 de julio de 2019

Tengo la voz quebrada, rota como falange de pollo.

He gritado tanto, amor: tanto para que me escuches.

Yo que te cantaba al oído me he vuelto un gritón.

Que grita a la lluvia, que grita de frío; que grita, mujer

¡ando perdido!

Guíame corazón con tu olfato al perfume del amor:

porque sí: el amor huele a rosas y a carne cruda.

                                     
 JC.

domingo, 7 de julio de 2019

Buen día. Comparto.

Griots (a Betsy Pecanins)

Unos tragos de cerveza tibia que es noche de blues,

amigos.

Serpientes de lluvia se enredan en los brazos bajo el

suéter y amoratan la piel.

Lo que nos congrega no es la tristeza si no algo más

antiguo;

un misterio desconocido que pesa como si trajéramos

cargando

tres almas cada quien, cada cual, cada uno.

Por eso nuestro canto es lerdo y lentas las palmadas:

 somos la trinidad

del blues encarnada.

Somos lejanamente ancestrales cuando en

el pozo de la noche miramos nuestro reflejo estelar,

cósmico.

Intuimos esta música por ser humanos, por ser

tribales;

nuestras almas, sabemos, se funden al todo cuando

danzamos,

cuando las gargantas cantan hasta el aullido seminal,

primigenio.

No somos distintos a esos gitanos cuyos corazones se

apuestan en la mesa de las carnes y el ajenjo.

Tampoco a los africanos de nombres musulmanes que

llegaron a ser emperadores y Griots.

Pero la noche mexicana es nuestra en su profundidad

más negra.

 Noche de blues y lluvia, amigos, amigas:

Blues para los mal nacidos que andan perdidos,
abatidos, inconsolables.
Blues para los insociables, esos que duermen solos
en camas duras llenas de ventisca.
Blues para los que ayer vieron morir el amor; lluvia de
junio en sus hombros.
Blues como gancho de hierro en el plexo solar, sofocante,
quita vidas, redundantes clientes de la muerte temprana.
Blues de tragos de ron barato, acedos, abrasivos, amargos;
de madrugada líquida.
Blues, tejido de sonidos inaudibles para la ciudad come
almas ateridas, desnudas, agotadas.

Blues para ti, amor,  haz de luz, la noche eres tu toda labios,
Blues que ha encontrado la mar, tendida en un claro de la cama:
Blues eres  en cada circunstancia, en todo argumento amoroso,
mujer.

JC

sábado, 6 de julio de 2019

~
La muerte contagiosa se pega
 en la ropa, en el rostro, viaja en el viento,
se aloja en la boca:
Es el hambre descolorida en el párpado
pobre.

Este país es pobrísimo y se escurre lentamente
como lágrima en el rostro del mundo.
Abrazo sus carnosos litorales con pasión animal;
me conduelo de tan brutal dolor humano.
¿Quién que no navegue en la oscuridad espiritual;
que carezca de cosmovisión y ternura, decide con
escabrosa puntualidad la muerte de su semejante?

¡No es el alfil, es el tablero de ajedrez entero!

¡Pero de nada sirve dolerme sin armar mis reclamos!

Me pertenezco y cuento con mis células y átomos
enteramente: ¡Doy pelea por la luz y los brillantes
amaneceres!

JC

viernes, 5 de julio de 2019

La bruja de fuego anda suelta por la orografía del país;
por sus entreveros y cañadas,

va causando incendios de un fuego renovador que peina
las canas de los ancianos pastizales.

Los ancestros cuentan que es la bruja de las transformaciones;
de los ciclones, de las revoluciones.

Afirman que ha llegado la hora que nadie puede detener ni
eludir; quienes robaron hectáreas a las nubes perderán las
manos, quienes salaron el agua serán arrojados a los arrecifes
del mar seco.

Quienes asesinaron la serena respiración de los corazones viejos
mientras dormían y soñaban; quienes desaparecieron a la juventud
de la montaña esa noche perlada de balas y no de estrellas,
verán desprenderse la carne de su rostro lentamente mientras
cientos de hormigas felices devoran las cuencas óseas y las
vacían de mirada...

Será la hora del ajuste de engranes; de tejer los bordes de la tierra
y unirla en una sola y única piel.
el país con un curetaje profundo en las encías.

"El tiempo se acabó, Felipe Calderón y convictos en la calle.

JC

jueves, 4 de julio de 2019

Buen día. Comparto.

"Con el alma borracha de cerveza.
Con el labio gris mordido por el humo
busca un hotel cayéndose del uso y
ahí estaré."

Cerca o lejos ¿de qué o quién ?
Senda recta o sinuosa o trunca.

Lo que arde en tus manos es el
corazón no cualquier pedazo de
carbón ardiente.

Lo que solaza tu vida es un alma
florecida en el grotesco derredor.

En medio del fango movedizo y espeso,
vida tras vida, muerte tras muerte: la luz
definitiva, permanente.

Luz en todos los rumbos; en los rumores
del viento sabiamente silente.

Destellos en las avenidas que no son mas
que arterias y venas cavas: periferia de
la luz en pleno derrame.

En mi cuarto florecen muebles sagrados.
Del techo, focos de luz sagrada ante mi vista.

Me abrigan sagradas camisas y pantalones de
luz fresca como fresco es el amor en este instante.

Tiempo sin tijeretazos de manecillas de reloj.
Amor sin el "otro", simplemente AMOR.

Un minuto que se cae de mis manos, es irrecuperable.

JC

miércoles, 3 de julio de 2019

Buen día. Comparto.

~
Somos Nada.
Con un enorme sentir de auto
importancia, pero Nada al fin.
Mis padres me enseñaron que
podía hacer funcionar las cosas,
propiciar que algo sucediera.
Desde el nacimiento, no es poco
decir.
Uno se acostumbra a querer controlar
el curso del viento, el ritmo de las lluvias.
Que todo tenga buen final.
Que poseemos ese poder.
Pero es mentira.
Nosotros no hacemos funcionar nada.
No poder influenciar el dolor de mi alma
fue traumático (tuve que buscar dentro ese
bálsamo).
El aspecto primario del ego es ser egoístas.
Así es: un continuo berrinche, nos caracteriza.
Mujeres, hombres berrinchudos con la vida.
'Que no me gusta mi nombre'; 'que no me agrada mi sexo'
¿Porqué el cabello rizado? ¿Porqué éste color de piel?
¿Fea? ¿Bonito? ¿Asexuado? ¿Sexy? ¿Viejo? ¿Joven?
A la vida la envuelve cierta energía y no tiene que
ver en nada con uno.
Ésta, sí mueve el planeta entero; si hace crecer las mareas.
Sí sentencia muertes y da vida. Algunos la llaman "divina",
otros, "Suerte".
Algunos elevan Templos o Iglesias o Mezquitas, o Ashrams en su
honor...
El Templo, Iglesia, Ashram y Mezquita está en la cueva del lado
izquierdo del cuerpo: algunos lo nombran Corazón.

JC

martes, 2 de julio de 2019

Padre.



La poesía es sencilla.
Así misma se describe el alma.
Pero el alma a veces,
es tormentas y huracanes
porque está en continuo
crecimiento y no logra
enraizarse en las nubes.
Mi padre fue un terrón
negro, necio, duro fruto
de la ceiba Pochote.
El viejo fue fortísimo, casi
acerado para la recia vida
que eligió.
A los  veinte vendía armas
que matan hombres.
Nunca portó una para si.
Pero cargaba cierta culpa sobre
los hombros y esa si que
me la heredó.
Una noche de tantas, me soñé
cabalgando a galope; huía por
haber asesinado a asesinos de
otros asesinos: eran generaciones
de asesinos arraigados como mala
yerba.
Él me despertó y secó el llanto.
Y entonces recordé ese rostro
asesino.

JC