martes, 2 de abril de 2019



A principios de este año, el sitio web Babe publicó la historia de Grace, una fotógrafa neoyorquina de 23 años que describió una cita que tuvo con el comediante Aziz Ansari como la peor noche de su vida. Grace y Ansari se conocieron en una fiesta, intercambiaron teléfonos y salieron a cenar una semana después. Al terminar de cenar se fueron al departamento de él, en Tribeca, en donde empezaron a fajar, se desnudaron y se hicieron sexo oral mutuo. El encuentro sexual fue consensuado, pero en el artículo Grace describe cómo él insistió en coger hasta hacerla sentir incómoda e ignoró las señales –verbales y no verbales– con las que le pidió que se detuviera. Al final, cuando le dijo de forma más explícita que quería irse, Ansari le pidió un taxi.
De inmediato, las opiniones se dividieron. Para algunas personas, lo que hizo Ansari es una agresión sexual grave, equiparable incluso con un intento de violación. Pero para otras no sólo no lo fue, y opinaron que considerarlo así y condenarlo como tal va en detrimento del feminismo en general y de movimientos contra el acoso. La pregunta al centro del debate es: ¿dónde está la línea entre acoso, violación, hostigamiento? El lenguaje en estos casos pesa mucho, porque es la herramienta que tenemos para reconocer de las áreas grises que existen siempre que de sexualidad se trata. De esa necesidad de reconocimiento parte el libro más reciente de la antropóloga Marta Lamas, publicado por el Fondo de Cultura Económica (FCE) hace algunos meses. El libro es provocador desde su título –Acoso, ¿denuncia legítima o victimización?– y nos adentra en un tema que no le es ajeno a ninguna persona que haya seguido más o menos de cerca los debates feministas más recientes.
“No existe en el mundo nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo”, dice Lamas en el prólogo del libro, y continua explicando cómo la idea del acoso ha logrado movilizar a millones de mujeres en los últimos años, especialmente a partir del auge del movimiento #MeToo (la “americanización de la modernidad”, señala siguiendo a Bolívar Echeverría). Sin embargo, argumenta, algunas mujeres han considerado “acoso” a usos y costumbres culturales, como el piropo, e incluso a prácticas tipo quid pro quo como el intercambio de favores sexuales a cambio de oportunidades laborales. Para Lamas, las denuncias por acoso han sido un modo de canalizar el malestar y la indignación que provocan otras prácticas machistas más agresivas o discriminatorias. Ese ¡basta ya de acoso!, advierte, es en realidad ¡basta ya de desigualdad, basta ya de doble moral, basta ya de discriminación, basta ya de machismo!
Lamas, activista de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y participante destacada, desde los años setenta, del movimiento feminista, ha sido ferozmente criticada por su postura frente al acoso. En un debate al respecto sostenido con Catalina Ruiz-Navarro, el tema del consentimiento tomó especial relevancia: “El erotismo no puede ser por obligación. No hay nada más sexy que el consentimiento. No hay nada más sexy que yo diga: «sí, quiero; y quiero que me hagan esto; y sí, acepto tus manos en mi cuerpo»”, dijo Ruiz-Navarro. Lamas, en cambio, señaló “En el tema de la libido y el deseo no todo se puede explicitar previamente… Me daría una hueva infinita que siempre me dijeran: “oye, ¿te puedo dar un beso?”… Eso sí me parece absolutamente, en mi caso, deserotizante”.
En este sentido, en “Acoso, ¿denuncia legítima o victimización?”, Lamas ahonda en los riesgos de reducir a “acoso” la complejidad del deseo sexual, la naturaleza del erotismo y sobre todo la brutalidad de un contexto violento, desigual y explotador. Para ello, hace un revisión de lo que los diferentes feminismos proponen, incluyendo definiciones jurídicas y políticas, las distinciones con otros conceptos como hostigamiento y abuso sexual y los dilemas y controversias que enfrentamos hoy en universidades, centros de trabajo o espacios públicos. “Si todo es acoso, nada es acoso”, advierte, y explica, siguiendo a la filósofa Celiá Amorós que “conceptualizar es politizar”. Es decir, para visualizar realmente la magnitud de cierto tipo de violencia es necesario definirla con claridad, ya que sólo podemos combatir lo que somos capaces de identificar.
Más allá de las opiniones personales, al cuestionar los discursos feministas dominantes Lamas invita a una reflexión crítica que muchísima falta la hace al feminismo actual, que en algunos casos se ha convertido en un eslogan que se puede poner en gorras y camisetas o en la promesa de que ser feminista te hará más feliz, tener una vida sexual más satisfactoria o ser más exitosa profesionalmente. Esta noción es engañosa, escribe Jessa Crispin en su libro Por qué no soy feminista. Un manifiesto feminista, porque da la sensación de que basta que una mujer se autodenomine feminista para que todas sus acciones, por más mezquinas, frívolas o conservadoras que sean, se conviertan en expresiones del movimiento.
“MacKinnon sostiene que las mujeres son una clase oprimida, que la sexualidad es la causa de dicha opresión y que la dominación masculina descansa en el poder de los hombres para tratar a las mujeres como objetos sexuales. La influencia teórica, política y jurídica de esta autora ha sido inmensa, y ha ido potenciando un discurso mujerista y victimista respecto de la sexualidad, la violencia y la ley”, dice Lamas. Además, abunda, “(…) la experiencia sexual humana no sólo se remite a las cuestiones fisiológicas medibles, como la excitación y el orgasmo, sino a insólitas manifestaciones del deseo, presentes en las fantasías sexuales y en los requerimientos, a veces atinados y seductores, otras veces inoportunos y molestos”.
Lamas sabe (lo ha dicho en varias entrevistas) que algunas de estas posturas no le ganarán simpatías, pero ha insistido en mostrar que el ser víctimas no es una condición generalizada de las mujeres. La cuestión es importante, creo yo, por varias razones. Primero, porque pone al centro preguntas que acaso no se han planteado con seriedad en algunas vertientes del feminismo: ¿Puede el objetivo de reducir las posibilidades de “acoso” reducir también la posibilidad de profundizar en relaciones significativas y gratificantes? ¿Hasta qué punto las denuncias y reclamos que se formulan como acoso están evitando que se nombren la discriminación y la desigualdad que producen el machismo y la misoginia? Por otro lado, el hecho de que Lamas pertenezca a una generación de feministas distinta, que vivió en un contexto en el que otras luchas se veían como centrales, es algo que habría que tomar en cuenta: el debate intergeneracional puede ser benéfico para ambas partes. No todas pensamos igual, por fortuna, y las diferencias de opiniones son signo de un movimiento vivo. Cuestionar las corrientes dominantes del feminismo en nada equivale a traicionarlo. Todo lo contrario: lo enriquece.



Carta al presidente de México @lopesobrador
Sr. Presidente:
Le pido, por favor y amablemente, que se investigue
El "scratcheo"virtual (denuncias anónimas)  en
twiter que empujó al suicidio del músico Armando Vega
Gil por una acusación  anónima proveniente de La cuenta
Mee Too musicosmx.
Este lamentable suceso me lleva a cuestionar el sistema
de Justicia de su gobierno que no hace la debida vigilancia
a hechos de su competencia en los que sin pruebas, solo un
dicho de una presunta víctima, viola el estado de derecho y la
presunción de inocencia de los imputados.
¿A quién pertenece dicha cuenta?
¿Quién  la financia? ¿ De dónde provienen dichos recursos?
¿Recubieron las denunciantes dinero por denunciar
anónimamente?
¿Es dinero del erario? ¿Las fundaciones contra la violencia
de género se pagan con los impuestos de los mexicanos?
Coincido en que las mujeres violentadas y acosadas, denun-
cen dichos delitos conforme a la ley  ante https://www.gob.
mx/pgr/acciones-y-programas/fiscalia-especial-para-los-
delitos-de-violencia-contra-las-mujeres-y-trata-de-personas.
Infortunadamente, la citada cuenta en twiter, pienso, ha violado
esta ley y eso lo convierte en un delito por agravio y difamación
en contra de personas físicas y morales que amerita ser penalizada.

Quedo de usted:
José cruz Camargo Zurita.



lunes, 1 de abril de 2019

Aquí la opinión de Mónica Brown:

"Estoy en shock, encabronada y triste por el suicido de Armando Vega-Gil. Justo ayer comenté varias veces que me parecía pésimo meter en la lista de violadores, golpeadores y acosadores a hombres cuyo único pecado fue decirle a alguien por Whatsapp o en persona o como sea que querían coger contigo. A eso se responde: "No me interesa", y listo. ¿Te convierte en víctima una invitación a tener sexo? Es simplemente ridículo, ¿tenemos 5 años todas o qué pasa? Lo único que logran ese tipo de almas sensibles e indignadas es deslegitimar la violencia real que han sufrido otras mujeres, porque ahora esa lista es completamente dudosa. Y sí, dudo muchísimo, por no decir que dudo completamente, que gente como Eduardo Vázquez Martín, Mario González Suárez, Armando Vega-Gil, Daniel Sada o Julio Trujillo merezcan estar ahí. Daniel me quiso besar un día después de su taller de novela. Le dije que no estuviera chingando. Punto. ¿Por eso va a estar en una lista de violadores? No, rotundamente no. Julio Trujillo, por querer llevarse a alguien a la cama, y disculparse al día siguiente, ¿merece estar en esa lista? ¡No! Una chava que lo acusó dice que se asustó mucho. ¿Por? ¿Qué no somos personas adultas que tenemos derecho a querer sexo y también a no quererlo, y listo? La facilidad de denunciar a cualquiera anónimamente, y el creerle a una mujer nada más porque es mujer, es simplemente absurdo y completamente irracional. Se ha perdido toda proporción. Y a quien le moleste mi postura, bórreme de su lista de "amigos" y ya, ¡por favor! Sí,  mi solidaridad total con todas las mujeres que han sido y son verdaderas víctimas de abuso y violencia, y también mi solidaridad total con todos los hombres que están siendo víctimas de denuncias falsas, anónimas o ridículas que son también otra forma de abuso y violencia. No deben pagar justos por pecadores". 😡
aristeguinoticias. com

Carta a la periodista @Carmen Aristegui:
Querida Carmen usted de ha distinguido por su
periodismo de investigación, sus reportajes  han
recibido numerosos premios al periodismo veraz en
otros países así como en México.
La investigación de La Casa blanca de Enrique Peña
Nieto (investigación) fue aplaudida en todo el mundo.
Por esta razón y la admiración que me merece, le pido,
amablemente, que investigue El "scratcheo"virtual en
twiter que empujó al suicidio del músico Armando Vega
Gil por una denuncia anónima.
La cuenta Mee Too musicosmx ha desaparecido después
del lamentable suceso. ¿A quién pertenece dicha cuenta?
¿Quién  la financia? ¿ De dónde provienen dichos recursos?
¿Recubieron las denunciantes dinero por denunciar
anónimamente?
¿Es dinero del erario? ¿Las fundaciones contra la violencia
de género se pagan con los impuestos de los mexicanos?
Coincido en que las mujeres violentadas y acosadas, denun-
cen dichos delitos conforme a la ley  ante https://www.gob.
mx/pgr/acciones-y-programas/fiscalia-especial-para-los-
delitos-de-violencia-contra-las-mujeres-y-trata-de-personas.
Infortunadamente, la citada cuenta en twiter, pienso, ha violado
esta ley y eso lo convierte en un delito por agravio y difamación
en contra de personas físicas y morales que amerita ser penalizada.
El término "difamación" es un término general que abarca toda declaración
que dañe la reputación de una persona.
Si la declaración se realiza por escrito y se publica,
la difamación se denomina "libelo".

Extiendo copia a @M_Olga SCordero, Secretaria de
Gobernación, al periodista @jenarovillamil, a la esposa del
presidente, @BeatrizGMuller, @revistaproceso

Quedo de usted:
José cruz Camargo Zurita.



aristeguinoticias. com

Carta a la periodista @Carmen Aristegui:
Querida Carmen usted de ha distinguido por su
periodismo de investigación, sus reportajes  han
recibido distinguidos premios al mejor periodismo en
otros países tanto como en México.
La investigación de La Casa blanca de Enrique Peña
Nieto (investigación) fue aplaudida en todo el mundo.
Por esta razón y la admiración que me merece, le pido,
amablemente, que investigue El "scratcheo"virtual en
twiter que empujó al suicidio del músico Armando Vega
Gil por una denuncia anónima.
La cuenta Mee Too musicosmx ha desaparecido después
del lamentable suceso. ¿A quién pertenece dicha cuenta?
¿Quién  la financia? ¿ De dónde provienen dichos recursos?
¿Recubieron las denunciantes dinero por denunciar
anónimamente?
¿Es dinero del erario? ¿Las fundaciones contra la violencia
de género se pagan con los impuestos de los mexicanos?
Coincido en que las mujeres violentadas y acosadas, denun-
cen dichos delitos conforme a la ley  ante https://www.gob.
mx/pgr/acciones-y-programas/fiscalia-especial-para-los-
delitos-de-violencia-contra-las-mujeres-y-trata-de-personas.
Infortunadamente, la citada cuenta en twiter, pienso, ha violado
esta ley y eso lo convierte en un delito por agravio y difamación
en contra de personas físicas y morales que amerita ser penalizada.
El término "difamación" es un término general que abarca toda declaración
que dañe la reputación de una persona.
Si la declaración se realiza por escrito y se publica,
la difamación se denomina "libelo".

Extiendo copia a @M_Olga SCordero, Secretaria de
Gobernación, al periodista @jenarovillamil, a la esposa del
presidente, @BeatrizGMuller

Quedo de usted:
José cruz Camargo Zurita.



aristeguinoticias. com

Carta a la periodista @Carmen Aristegui:
Querida Carmen usted de ha distinguido por su
periodismo de investigación, sus reportajes  han
recibido distinguidos premios al mejor periodismo en
otros países tanto como en México.
La investigación de La Casa blanca de Enrique Peña
Nieto (investigación) fue aplaudida en todo el mundo.
Por esta razón y la admiración que me merece, le pido,
amablemente, que investigue El scratcheo virtual en
twiter que empujó al suicidio del músico Armando Vega
Gil por una denuncia anónima.
La cuenta Mee Too musicosmx ha desaparecido después
del lamentable suceso. ¿A quién pertenece dicha cuenta?
¿Quién  la financia? ¿ De dónde provienen dichos recursos?
¿Recubieron las denunciantes dinero por denunciar
anónimamente?
¿Es dinero del erario? ¿Las fundaciones contra la violencia
de género se pagan con los impuestos de los mexicanos?
Coincido en que las mujeres violentadas y acosadas, denun-
cen dichos delitos conforme a la ley  ante https://www.gob.mx/pgr/acciones-y-programas/fiscalia-especial-para-los-delitos-de-violencia-contra-las-mujeres-y-trata-de-personas.
Infortunadamente, la citada cuenta en twiter, pienso, ha violado
esta ley y eso lo convierte en un delito por agravio y difamación contra
personas morales que amerita ser penalizada.
El término "difamación" es un término general que abarca toda declaración que dañe la reputación de una persona. Si la declaración se realiza por escrito y se publica, la difamación se denomina "libelo".
Extiendo copia a @M_Olga SCordero, Secretaria de
Gobernación, al periodista @jenarovillamil, a la esposa del
presidente, @BeatrizGMuller

Quedó de usted:
José cruz Camargo Zurita.



Te conozco desde hace 33 años,
querido amigo Armando.
Sé de tu escrito en el que hablas de suicidio por ser señalado por el mee too mexicano anonimamemte y sin derecho de réplica...
Esta cacería de brujas se ha dado desde que las Ongs de George Soros y la ONU, han iniciado una guerra entre sexos en países de Latinoamérica e incluso en España.
Lo mismo sucedió en Brasil y que el ultraderechista Bolsonaro, ganó las elecciones de su país al mostrar
marchas de feministas en las que protestan contra "El Patriarcado machista heteropatriarcal", (que señala como enemigo al hombre por el mero hecho de ser varón),
y lo hacen esnudas y defecando en las calles de Brasil y otros países.
El Hipermachismo de las élites ha iniciado un proceso de ingeniería social con múltiples fines.
La denuncia no parte de un MP, ni proviene de un bufete de abogados..
Como sucede en España, con la Ley Contra la Violencia de Género, el hombre no goza de Presunción de Inocencia, y a la supuesta víctima se la cree por el simple hecho de ser mujer...
Ahora me entero que te haz quitado la vida...

JC
@M_Olga Sánchez Cordero, @lopezobrador, @ DiputadosMorena, @tatclouthier,
@Claudiashein, @liga_abogados, martibatres