lunes, 13 de agosto de 2018


En este cuerpo con esclerosis múltiple,  acontecen no sólo 
síntomas físicos, sino  también transformaciones en la conducta 
y en la personalidad.
Otros derivan del mal funcionamiento de algunas zonas del cerebro producto de esta enfermedad, y son más difíciles de identificar. 
Los familiares y amigos podrían sensibilizarse ante estos cambios,
pero la mayoría los asume "como algo personal", y su reacción es, infortunadamente, de visceral rechazo.
A veces me siento confinado como un perro enfermo de rabia con
una armónica en el hocico que toca blueses tristones y que debe
"disciplinarse" para ser premiado con afecto y no recibir "su merecido
castigo"...
Escribo diario y diario traigo el germen de una canción en los bolsillos
del alma, y lloro a escondidas, y no se ni porqué.
¡Cómo me vendría bien un abrazo apretado y un hombro donde derramar
lágrimas en caída libre!  
Sí, me siento muy triste porque de vez en vez se me van los ánimos
y las fuerzas. Y me harto del reproche, soterrado, por publicar estas
lineas, mas insisto: no busco compasión alguna, ni recetas de alivio;
 mi poesía expresa fielmente,  la transparencia y desnudez de mi alma.
Pretender ser un "Súper poderoso enfermo optimista", no me va,
 pues soy sensible hasta el hartazgo. ¡Hago lo que puedo!
¡Extraño a mis padres muertos! ¡Extraño a la abuela fenecida! 
¡Extraño tu cuerpo junto al mío!

JC

 


 







sábado, 11 de agosto de 2018

^
Estoy cansado de vestir este esqueleto,

así que, llevaré mi espíritu de gira artística a 
Montparnassea visitar las tumbas de Charles 
Baudelaire y de César Vallejo.
En París de Zolá volaré por La Ruche donde las 
ratas centenarias aún carcomen las paredes que 
abrigaron a Jean Cocteau, Anatole France y algún
otro visionario; 
en mi tour etéreo beberé y comeré, en los pequeños 
bares, cerveza de minotauro, filetes de  aspidochelone
y champagnes de espumosa neblina rosa; 
invocaré la desafiante
atmósfera surrealista en una sesión de mesas parlantes 
guiada por el espirita Alan Kardec para charlar con los torturados 
artistas que fracasaron en el mundo que soñaron cambiar.
El ambiente será bajo la luz tenue de unas velas y me acompañarán bandoneones y tristones violines de hueso.
¡Y justo ahí, me esfumaré al más allá de los Jehovás!
¡Lanzaré un adiós al culpígeno rezo cristiano!
¡Y le diré Shalom a mi cuerpo colgado en el perchero!

"Plagios"

JC.

jueves, 9 de agosto de 2018


Ahora sí! El sol salió a pasear a la calle.
Y esa es una gran nueva para los pintores
estrafalarios de lente oscuro , y para los
vestidos floreados de las muchachas:
"La Primavera es un estado de  conciencia"
(apuesto a que eso pensaba Vincent Van Gogh
desde el núcleo de sus esquizoides y maravillosas
alucinaciones).
Ciertos seres humanos, para los que todo es físico,
las tormentas se instalan en sus párpado, músculos
y cableado sanguíneo para arruinarlos, para "afearlos".
¿Y el sistema nervioso? ¡ah! ¡Ese escabroso tema!
Mas, ¿sin sesiones espiritas?, ¿qué haremos sin espíritus
cerca de nosotros?
Tengo alma, cierto, eso lo acepto y hasta lo tolero;
¿espíritu? ¿algo invisible como el amor?
¡Detengámonos y anal-icemos!
La histeria, hermana sanguínea de la neurosis, no es
sino un ultra narcisismo vuelto nudo en la lastimada
sensibilidad de las "almas" de azúcar refinada:
sí, como la tuya y la mía.
¡Ha salido el sol de donde se esconde!
(Mítica superchería aún vigente en una de las muchas
modernidades).
¡Celebremos pues la salida del astro gaseoso que brilla
arriba en lo alto de nuestra pequeñez!

JC






lunes, 6 de agosto de 2018

^
Bulto de carne y huesos o templo de Dios, el cuerpo.
Obsesión del ego en cada orgulloso movimiento, en
cada traje que viste.
"La verdad no está en un rostro hermoso, la verdad
yace en sus arrugas".

JC

sábado, 4 de agosto de 2018


El tiempo pasado hunde al pasado tiempo


Es la huella hendida de un cojo, del ciego que


miró el sol y quemó sus retinas


Cayó la máscara de mi rostro al suelo


los añicos se desperdigaron bajo mi sombra


desnuda


Todos pueden ver el hueso desnudo de la


vergüenza


No me pregunten dónde se esconde la noche


y sus paredes


Calabozo frío de almas una vez fugitivas


El miedo muestra sus afilados dientes


Y devora despacio y con dolor a los hombres.

JC

viernes, 3 de agosto de 2018

^

Poema desaseado, cucho, roto, arrugado
en la boca del autor.

Poema infernal, alcoholizado, pacheco, rijozo.
Poesía que desdeña la academia y los diplomas.

Poema de la fortuna en tiras breves de papel.

Poema que menstrúa, y que en el nadir del cólico,
suelta la dolorosa energía de la creación.

Poema humano sobre un crucificado cuya humanidad
lo reveló divino.

Poesía desdeñada por la burocracia de mi empobrecido
país:
hijos de su industrial hambruna;
padres de lábaro
inhumano.

Poema de sal bebido de una lágrima de denso recorrido:
Agua de mar del corazón herido.

Poema famélico, desnutrido, que de hambre arranca besos
y lábios.

El oficio del poeta se aprende entre calores de periódico
usado.

JC

jueves, 2 de agosto de 2018


Remendar con aguja y tendón fino los huesos astillados.
Llueve y la herida abierta traga agua con sus floreados
labios.
La guerra no cesa, se intensifica el fuego y las temerosas
almas buscan, erradamente, un amor en la refriega;
bocas que besar, cuerpos que abrazar.
Esta ha sido la eterna búsqueda humana: el amor en las
trincheras y las callejas .
El tremendo sentimiento de frustración que abraza a los
'bonzos', esos nosotros que amamos a la deriva con el
corazón siempre abierto.
El encuentro, queridos tortuosos míos , es la esplendente
 llama que arde ya en la cueva del corazón propio.
Andariegos tristeamos migajones de luz en un "Un fuera de",
cuando la brújula indica al centro del plexo solar,
inexorablemente, "Dentro de".
Y nos volvemos fieles seguidores de Benedettis, Sabines,
Nerudas, Pizarniks, Huidobros, José Carlos Becerras, y
otros monstruos autoinmolados.
Porque el poeta, de alma femenina, carga con finísimos vasos
capilares que estallan al menor roce y desencanto.
Adioses que pintan de sangre la luna; melancolías de fuego
atenuados con diazepan y ansiedades contenidas a
Clonazepanazos.
Miente el poeta, cuando es una tea ardiente, y dice: "Creo
que me arde el rostro"; "Siento miles de Soledades en este
instante".
Y es cierto:  El otoño recorre las islas".

A Paulo Gaytan, Jorge Contreras  y Rafael Catana.

JC